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martes, 28 de mayo de 2013

Sierva de Dios María de Jesús de León Bello y Delgado

 
María de León y Delgado (El Sauzal, 23 de marzo de 1643 - San Cristóbal de La Laguna, 15 de febrero de 1731), fue una monja católica y mística perteneciente a la Orden de Predicadores (Dominicos) y popularmente conocida en las Islas Canarias como "La Siervita" y "Sor María de Jesús", nombre este último que adoptó cuando recibió los hábitos.1
Su vida religiosa fue austera, simple y llena de milagros,2 de hecho, es uno de los mayores casos de portentos sobrenaturales y milagrosos en torno a una persona, en donde destacan ya no sólo la inexplicable incorruptibilidad de su cuerpo,3 sino todos los prodigios y milagros que rodearon su vida, entre los que destacan: estigmas, éxtasis, levitación, hipertermia, clarividencia y bilocación, entre otros.4
Esta religiosa murió en olor a santidad, aunque esta fama devocional la tuvo incluso desde antes de su muerte. Hoy en día, es una de las figuras históricas de origen canario más veneradas del archipiélago, conjuntamente con el Santo Hermano Pedro de san José de Bethancourt y el Beato Padre José de Anchieta, igualmente la devoción hacia "La Siervita" es una de las más importantes de la isla de Tenerife en particular y de las Islas Canarias en general. Actualmente se está tramitando el proceso para su beatificación.5

Infancia y juventud 

                                           Palacio de Salazar, casa donde nació la siervita.

María de León y Delgado nació el 23 de marzo de 1643 en el municipio tinerfeño de El Sauzal en el seno de una familia muy humilde. María era la hija más joven de Andrés de León y Bello y de María Delgado y Perera. Según las crónicas de la época, ya desde niña poseía bellísimas facciones, regular estatura y semblante dulce.6 Fue bautizada el 26 de marzo del mismo año en la Iglesia de San Pedro de El Sauzal. María de León tuvo otros tres hermanos; Pedro de León y Delgado, Catalina de León y Delgado y un hermano más cuyo nombre se ignora.



Su vida siempre estuvo envuelta de prodigiosos milagros y curaciones, hechos que según sus fieles aún se repiten.7 De hecho es considerada actualmente como la mayor mística que jamás haya existido en el Archipiélago Canario y una de las mayores de España y del mundo. Ya desde pequeña tenía sinceras inclinaciones místicas, por ejemplo se cuenta que de pequeña sentía una gran devoción por una imagen de un Niño Jesús que se encontraba en la Iglesia de San Pedro, en El Sauzal, imagen que supuestamente le abría las puertas del templo para recibir su visita, o de como un laurel detuvo su crecimiento para poder seguir recibiendo directamente los cuidados de la religiosa.8
El hogar se mantenía con el jornal que su padre recibía después de cada peonada. Su madre cuidaba de los cuatro hijos y atendía la casa estirando, de modo prodigioso los escasos recursos disponibles. Con el fallecimiento de Andrés de León (que debió de ocurrir antes de 1646) pues las primeras noticias que se tienen de la Sierva de Dios pertenecen a ese año y a él nunca se le menciona, la pobreza se adueñó del hogar hasta verse María Delgado en la precisión de desprenderse tres años después de la menor de sus hijas, es decir la propia "Siervita de Dios".9 Era frecuente en la época que las familias extremadamente pobres, entregasen como "criados" a sus hijos pequeños (sobre todo a las niñas) desde muy temprana edad al servicio de alguna familia pudiente, como medio de garantizarles la subsistencia.
María de León Bello y Delgado fue acogida por un matrimonio peninsular afincado en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, ciudad en la que el esposo ejercía la profesión de médico,10 se cree que este médico fue probablemente, el doctor Don Bartolomé Álvarez de Acevedo. A pesar de las aparentes buenas intenciones de la letra de estos contratos, estas niñas, servían en un régimen de semi-esclavitud, realizando trabajos superiores a sus fuerzas, y en unas jornadas laborales que solían durar desde el amanecer hasta las diez o doce de la noche.

                                       San Cristóbal de La Laguna, Tenerife (Is. Canarias)

A María de León con apenas siete años de edad se la obligaba a realizar tareas domésticas propias de adultos, fregar, lavar, cernir la harina para el pan, e incluso ensillar el caballo del doctor empleando una banqueta para poder colocar la asilla en la grupa del animal. Sin embargo dos años después de ser acogida por esta acomodada familia, la madre de la pequeña recupera a su hija, al tener conocimiento de estos abusos y puesto que dicho matrimonio estaba a la espera de obtener pasajes para trasladarse a América con la intención de llevarse a la niña consigo.11 Su madre finge diciéndole al matrimonio de que la devolvería tras la celebración de las fiestas del Salvador que se celebraban en su pueblo natal.
La niña posteriormente se traslada a casa de la familia de Inés Pérez, sus tíos, en el municipio norteño de La Orotava donde se encuentra refugiada. La esposa del doctor montó en cólera al tener conocimiento de la negativa de la madre de María a que esta volviese a su servicio. El despecho de la señora fue tal que llegó incluso a contratar a unos matones para que se trasladaran a El Sauzal y secuestraran a la pequeña María, destino de la que se libró al encontrarse refugiada con sus parientes en La Orotava. Con sus familiares de La Orotava, María de León adquirió conocimientos de medicina popular y de la consiguiente utilización de plantas medicinales, conocimientos que más adelante empleó no solo en beneficio de sus compañeras de claustro, sino que, ayudó a ciudadanos que la consultaban sobre determinadas dolencias, entre los que figuraba un conocido médico a quien curó de una enfermedad cutánea.

                                            Jardín de la Victoria, La Orotava (Is. Canarias)

Pasados unos años, se presentan dos misteriosas "damas" procedentes de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna que portaban una carta escrita supuestamente por su tío Miguel Pérez Perera, hombre casado con su tía Catalina Delgado, hermana de su madre, residentes en la ciudad, hombre económicamente bien situado, en dicha carta se le pedía a la joven que se trasladara a La Laguna para vivir con los mismos. La joven María y las dos misteriosas damas inician a pie el camino de regreso a La Laguna, haciendo un alto de descanso en El Sauzal, llegadas a la ciudad, las dos mujeres, aprovechando el desconocimiento que María tenía de la población, en lugar de acompañar a la joven directamente a casa de sus tíos, comenzaron a vagar por las calles hasta desembocar en un callejón que existía a espaldas de la parroquia de los Remedios (actual Catedral de San Cristóbal de La Laguna, sede de la Diócesis de Tenerife), lo que fue dicho callejón, hoy en día está ocupado por el altar mayor de la propia catedral.

                                  Santa Iglesia Catedral de San Cristóbal de La Laguna
 
En el callejón, se encontraron con un misterioso caballero, con el cual las dos mujeres mantuvieron avivada conversación, llegado a un punto en que, el caballero exigió ver el rostro de la joven María, la cual como era habitual por esas fechas llevaba cubierto. Aquellas dos "damas" y el misterioso "caballero", estaban tratado la venta de la virginidad de la niña, por lo que ella horrorizada, salió corriendo de aquel callejón y preguntando a un viandante sobre el domicilio de Pedro Bello, tío suyo a quien recordaba, se dirigió a casa de éste.
Tras llegar a casa de Pedro Bello grande fue la sorpresa de su tío, y más aún la de sus otros tíos Miguel Pérez y Catalina Delgado, cuando por aviso de aquél supieron que estaba en su casa. Miguel y Catalina le aseguraron a la niña que ellos no habían ordenado que su sobrina se trasladase a La Laguna, y que por lo tanto todo habría sido una artimaña con el fin de raptar a la pequeña María. Los tíos acogen a su sobrina en su casa, situada junto a la Iglesia Matriz de la Concepción, y más tarde por mantener el buen nombre de la familia éstos decidieron buscar acomodo a la chica con el matrimonio, a lo que ella se negaba constantemente.
Miguel Pérez acrecentaba sus posesiones porque tenía una digna sucesora en su sobrina, y tan decidida estaba su resolución, que no tomaba una decisión relacionada con su patrimonio, ni cerraba un contrato sin consultar con la destinataria de su hacienda. Catalina otorgó testamento a favor de su sobrina el 26 de marzo de 1665. Determinaciones que constituían cruces para ella, inclinada a consagrase a Dios: y rogaba insistentemente a Dios y a Santa Teresa de Jesús, de la que era muy devota, que la hiciesen religiosa del velo blanco, pobre y dedicada a servir.12
Miguel Pérez, sentía un gran cariño por la joven y tan agradecido estaba con ella, que un día le propuso regalarle un lujoso traje que ella misma escogería. Pero María de León le dijo a su tío que ella prefería que mandara a pintar un cuadro de Jesucristo atado a la columna y Santa Teresa de Jesús arrodillada a sus pies, tal era la devoción que sentía por esta santa castellana. Dicho cuadro se encuentra en la actualidad en la parte superior del sarcófago que guarda el venerable cadáver de la religiosa.13 María de León y Delgado había leído desde muy joven la vida y obras de Santa Teresa de Jesús, y había quedado admirada y entusiasmada por su orden y austera regla.14
 
Entrada al convento y milagros 

Originalmente María de León quiso tomar los votos dentro de la Orden de Carmelitas Descalzos (la misma que había fundado la propia Santa Teresa de Jesús), sin embargo no existían aún conventos de esta orden establecidos en el Archipiélago Canario,15 por lo que sus tíos acordaron que la joven se internarse en el Convento de Santa Clara de Asís de la ciudad, perteneciente a la Orden Franciscana, sirviendo como criada de su prima, la hija de sus tíos Miguel Bello y Catalina Delgado, que ya había profesado como monja de velo. Sin embargo, un misterioso sueño motivó a María de León a rechazar la entrada en el convento de las Claras, optando por hacerlo en el Santa Catalina de Siena que pertenece a la Orden Dominica, y en donde hacía falta una lega que se hiciera cargo del cuidado de una monja anciana y enferma.16


                   Convento de Santa Catalina de Siena de san Cristóbal de La Laguna (Is. Canarias)

Fue en febrero de 1668 cuando entró en el Convento de Santa Catalina de Siena de la ciudad de La Laguna, al servicio de Sor San Jerónimo (curiosamente en la época a las monjas se les imponían nombres de Santos varones). Un año después, María de León Bello y Delgado toma el hábito y adopta el nombre lego de Sor María de Jesús, vive desde entonces fiel a sus votos y en una constante penitencia, en la que no faltaron las flagelaciones, el ayuno o el cargar con una pesada cruz de madera por los jardines.17 En esta época hubieron en torno a la monja muchos milagros, entre ellos destaca un episodio en el que una medalla de acero con la imagen de Nuestra Señora de la Soledad (propiedad de la monja) se recompuso espontáneamente tras haberse roto en varias piezas días antes, o incluso un episodio de posible levitación descrito por otras monjas. Al igual que ocurre con otros místicos, Sor María de Jesús entraba en ocasiones en éxtasis, describiéndose la emanación de cierta luminosidad de su rostro, así como una elevación destacable de la temperatura corporal sobre todo cuando comulgaba.18 Para su subsistencia dependió siempre de las limosnas que desde el exterior le remitían, pues la comunidad no se hacía cargo de su alimentación, a pesar de los trabajos que la lega realizaba en el convento después de la muerte de su ama Sor San Jerónimo.


Iglesia y fachada del convento dominicano de Santa Catalina de Siena de san Cristóbal de La Laguna

Sor María tuvo una gran amistad con el famoso pirata Amaro Rodríguez Felipe (más popularmente conocido como el corsario Amaro Pargo),19 también este corsario experimentaría grandes milagros en torno a "La Siervita": se dice que cuando Pargo estaba en Cuba, fue asaltado por un individuo y justo en el momento en el que éste va a clavar su daga en el cuerpo del pirata, se le apareció la figura de Sor María de Jesús que intercede, impidiendo su muerte.20 Esto se explicaría, mediante el fenómeno de la bilocación o capacidad, muy asociada a muchos santos, de estar en dos lugares a la vez.21 Sin embargo, éste no fue el único milagro que experimentó Pargo entorno a "La Siervita", pues, estando Amaro Pargo desarrollando sus actividades habituales en alta mar, fue sorprendido por una tormenta que estuvo a punto de hacer naufragar al navío, en tan grave trance recordó que llevaba consigo unos objetos de Sor María de Jesús, que él consideraba como reliquias las arrojó al mar, implorando la intervención de la monja, inmediatamente se calmó la borrasca, la nave recobró el rumbo arribando felizmente al puerto de Santa Cruz de Tenerife.

                                            En la actualidad, el Puerto de Santa Cruz de Tenerife

 
Otra de las situaciones en que se pone de manifiesto el don de la bilocación de Sor María de Jesús, sucedió cuando arrollado por una tempestad un barco perteneciente a la flota del pirata Pargo, que venía de retorno a las Islas Canarias, el capitán vio una monja que los socorría, superada la tormenta, el navío arriba felizmente a la isla y el capitán da cuenta a Don Amaro de los pormenores del viaje especialmente de la visión que tuvo durante la tormenta, afirmando que vio tan claramente a la monja que, de volver a verla, la reconocería sin duda alguna. Llevado al Convento de Santa Catalina por el confesor de la comunidad, fueron llamadas al locutorio las monjas, y en cuanto el capitán fijo la vista en las monjas señaló a Sor María de Jesús como la monja que había visto y les protegió durante la tormenta. Muchos fueron los milagros que Amaro Pargo atribuyó a la intercesión de Sor María, a la que amaba como a una amiga y veneraba como una santa. Los lazos de amistad entre el pirata y la monja se fueron acrecentando con el tiempo, hasta el punto de que el pirata no dejaba de visitar y obsequiar a la monja cada vez que regresaba de sus "empresas" marítimas, y cuando decidió dedicarse a sus negocios en tierra, continuó frecuentado a la monja a quien solía consultar en momentos de dudas.
Se sabe que Sor María compartió celda en el convento con una hermana de Amaro Pargo, llamada Sor San Vicente Ferrer. También Sor María de Jesús tuvo una gran amistad con el religioso franciscano nacido en Icod de los Vinos, Fray Juan de Jesús, quién también murió con fama de santidad al igual que "La Siervita", la monja recibió de este fraile muchos consejos espirituales.22
Al igual que los grandes santos de Canarias, como el Santo Hermano Pedro de san José de Bethancourt o el Beato José de Anchieta, "La Siervita" fue una mujer que sentía una enorme devoción por la Virgen de Candelaria (Patrona de las Islas Canarias),23 de hecho cuando entró en el Convento de Santa Catalina llevaba el hábito amarillo de la Virgen de Candelaria.24 Además se sabe que la primera vez que visitó el Santuario de Candelaria cuando era niña, la religiosa quedó extasiada ante el maravilloso altar del templo hasta el punto de no querer separarse de él.25 Sor María de Jesús siempre conservó en su oratorio privado del convento una imagen de la Virgen de Candelaria a la que solía rezar constantemente.26
A su vez, María de León tuvo el don de la clarividencia,27 dicho don fue manifestado en varias ocasiones de su vida, de hecho, la tradición asegura que en su niñez descubrió mediante esta gracia divina las intenciones de las dos "damas" de vender su virginidad al extraño "caballero", pudiendo huir corriendo antes de que esto sucediese.28 Además, posteriormente llegó a profetizar en 1689 un gran diluvio y una erupción del Teide.29
Muerte 
El 15 de febrero de 1731 Sor María de Jesús fallece en el convento. Sin embargo antes de morir cayó en un éxtasis que duró tres días y murió conservando el pulso y las pupilas claras durante más de 24 horas. Junto al corazón tenía la herida del costado de Cristo.30 En el momento de su muerte Sor María tenía 87 años, por lo tanto vivió una larga vida para la época y más teniendo en cuenta la estricta vida monástica y de constante y sacrificada penitencia que llevó a lo largo de los años hasta el día de su muerte.
A los tres años de su fallecimiento su cuerpo es exhumado y fue encontrado entero y flexible, el paladar y la lengua se conservaron frescos y sonrosados y soltaba sangre perfumada a jazmín. Se descubrió que la tierra de su sepultura estaba húmeda y que los hábitos de la monja estaban empapados.31 Es de destacar que el caso del cuerpo incorrupto de "La Siervita" guarda cierta similitud al de Santa Teresa de Jesús y de Ávila, ya que en ambos casos su cuerpo fue descubierto tiempo después de su muerte tal y como murió, fresco y con olor agradable y con abundante tierra dentro del ataúd, ya que la tumba se había abierto.32 Casos de incorruptibilidad similares al de Sor María de Jesús, se producen con cierta frecuencia en los conventos y monasterios de todo el mundo y en todos los tiempos, en el siglo XVII está registrado un caso similar, el de Sor María de Jesús de Ágreda, cuyos restos se conservan en la clausura concepcionista de su convento en Ágreda (Soria). Es por éste motivo de incorruptibilidad milagrosa por el que se decide mantener el cuerpo de Sor María de Jesús en el convento.33
El capitán Amaro Pargo que estuvo presente en la exhumación donó el lujoso sarcófago en que reposan los restos de la monja, en lugar de la sepultura que le tenía prevista, y haciendo esculpir en la urna en un claro deseo de dejar constancia de su sobrenombre los siguientes versos:
A quí yace flor preclara,
M aría de Jesús pura,
A quién fue esplendor de clara,
R ara en virtud y hermosura,
O en todas las virtudes es rara.
P arece a quien el humano afán
A mirar con luz divina
R ara ave peregrina
G irando al Cielo Guzmán
O al trono de Catalina.
Seis años después de su fallecimiento fue creado un grabado con la imagen de la monja por petición de Amaro Pargo, este retrato fue dibujado por el capitán Don José Rodríguez de la Oliva. En 1739 se estampó de nuevo, utilizándose la misma plancha retallada. La lámina muestra el cadáver de la monja, del que Rodríguez de la Oliva hizo varios retratos al óleo. Rodeado por una hornacina superada por las armas del comitente y en la base una cartela explicativa con la siguiente leyenda:34
Verdadero Retrato de la sierva de Dios María de Jesús Religiosa / conversa en el Monasterio da Sta. Catalina de sena de la orden / del Patriarcha Sto. Domingo sita en la Ciudad de Sn. Christroval / de la Laguna en la Isla de Tenerife una de las Canarias./ Nacio en el Lugar del Sauzal de dha. Isla a 23 de Março / de 1643 tomo el Abito en 22 de febrero de 1668 fallecio / el 15 de dho. Mes de Febrº de 1731 entre doze, i una de la tar / de de edad de 87 años 10 meses i 24 dias. Requiescat in pace. / Joseph Rodriguez de la Oliva delin. / Ioannes Sossa sculp. Anno 1737. / Expens. D. Amaro Rodrigz. Phele. Originarij Incola Ciusd. Civits.
Estos retratos "post-mortem" han sido los más difundidos de "La Siervita" a lo largo de los siglos, siendo reproducidos en grabados, óleos, estampitas, sellos e incluso han servido de base a estatuas, tales como la que se encuentra en el Museo de La Siervita en El Sauzal. Un caso muy similar a este tipo de retratos "post-mortem" lo encontramos en el realizado por el italiano Angelino Medoro a Santa Rosa de Lima.

Devoción popular 

Actualmente su cuerpo incorrupto se conserva en el Convento de Santa Catalina de Siena en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, convento situado junto a la Plaza del Adelantado en el centro de la ciudad.35 36 Cada 15 de febrero (aniversario de su muerte) su cuerpo es expuesto al público en un sarcófago con cubierta de cristal, ante las masivas peregrinaciones de devotos que desean ver a la "Monjita Milagrosa de Tenerife", dicho sarcófago solo puede ser abierto con tres llaves, una está en posesión de las monjas del convento, otra del Ayuntamiento de La Laguna y una tercera es propiedad de los descendientes de Amaro Pargo, dichas llaves giran en diferentes sentidos que sólo las monjas conocen, según lo han aprendido a través de generaciones. El cuerpo de "La Siervita" se conserva en un estado extraordinario desde hace 282 años.

                             Su cuerpo incorrupto que se venera en su monasterio de mm. dominicas.

El féretro sólo puede ser visto tras unas rejas de metal y es costumbre que los fieles tiren papeles con mensajes escritos para que la religiosa los ayude en sus problemas, el espectacular sarcófago dorado fue donado por el ya mencionado capitán Amaro Rodríguez Felipe. Este día los alcaldes de El Sauzal y de La Laguna realizan una ofrenda conjunta de flores como símbolo de hermandad entre los dos municipios. En los últimos años, esta exposición del cuerpo también sucede el domingo siguiente al 15 de febrero, debido a la gran afluencia de devotos (que llegan desde todo el Archipiélago Canario y desde otros lugares de España) y a la imposibilidad que tienen de venerar el cuerpo solo un día al año. Por esta razón se ha decidido ampliar un día más el plazo de exposición de la venerada religiosa.
Actualmente esta monja está en proceso de beatificación y de ser declarada santa, se inició un Expediente de Canonización en 1826, siendo interrumpido en 1832. Más tarde, se inicia otro proceso diocesano para su beatificación, creado el 12 de diciembre de 1992 y enviado a Roma para su consideración.37
Existe un manuscrito que cataloga los 1.251 milagros que realizó la popular monja después de su muerte. Según dicho legajo, el mayor número de prodigios se produjo en 1740, con 258 milagros constatados. Según este manuscrito, Santa Cruz de Tenerife (la capital de la isla) es la localidad en la que Sor María de Jesús realizó más prodigios, con un 43%, seguida de San Cristóbal de La Laguna (28%), Tacoronte (6,6%), La Orotava (4,3%), Los Realejos (3,2%), El Sauzal (2,5%) y la isla de Fuerteventura (2,4%).38 No obstante, cada año el número de casos de personas que creen haber recibido una gracia de "La Siervita" crece exponencialmente, con testimonios de personas favorecidas por la monja también en Gran Canaria, La Palma, Lanzarote, El Hierro, La Gomera y otros lugares de España y del mundo. Su devoción está ampliamente asentada en todo el Archipiélago Canario, constituyéndose de hecho, en una de las principales devociones de las islas.
Sor María de Jesús es popularmente considerada como patrona y protectora de aquellos que sufren rapto y son secuestrados, esto se debe a los dos intentos de secuestro que sufrió en su niñez, el primero ordenado por la esposa del médico tras la negativa de su madre de entregársela y el segundo intento orquestado por las dos "damas" para obtener beneficios económicos con la venta de la virginidad de la joven. También se le atribuye su intersección sobre todo tipo de males y causas imposibles, en especial problemas de la salud, problemas psicológicos y también es invocada como protectora contra la explotación infantil.
Ya desde el hallazgo de su cuerpo incorrupto existieron los testimonios de personas que sanaron de graves enfermedades al tocar o estar frente a su cuerpo. De estas personas destacan sobre todo religiosas de su convento o regidores de la ciudad de La Laguna y de la isla. Sor María fue muy venerada por los marineros de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, dichos hombres de la mar extendieron su devoción al Nuevo Mundo y a otros puntos. Su figura fue además exaltada por el Rector de la Universidad de Salamanca, Don Pedro Andrés Machado y Fiesco, quién la denominó: "Asombro de la penitencia".39 Tras la inauguración de un museo dedicado a ella en su casa natal en El Sauzal, el obispo de la Diócesis de Tenerife, Monseñor Bernardo Álvarez Alfonso, se refirió a su vida y obra como; "La vida ejemplar de una mujer entregada a Dios y al servicio de los demás".40

Legado 

En la actualidad la casa donde nació en el municipio de El Sauzal fue convertida en museo desde el año 2007,41 este recinto contiene enseres que recrean la época en la que vivió y sirven como referencia al visitante. Además se encuentran diferentes cuadros y grabados de la religiosa. A su vez, en el exterior del complejo en la plaza de La Sierva, se encuentra una estatua suya acabada con una técnica renacentista, en bronce a la cera perdida.42 Además en el mismo Convento de Santa Catalina de Siena en La Laguna se encuentra el "Museo de La Siervita" donde se hayan cuadros de la monja y objetos personales que había en su celda como una almohada de piedra, restos de la sábana donde fue envuelta cuando murió y demás curiosidades.
Recientemente se ha presentado en El Sauzal un documental sobre su vida, se trata de un video-documental cuya realización ha contado con la colaboración de personajes muy vinculados a su biografía, tales como, la supriora del Convento de Santa Catalina de Siena donde se encuentra su cuerpo incorrupto, Sor Cleofé López Lantigua y un familiar descendiente del corsario Amaro Pargo, Ramón Lorenzo González de Mesa y Machado.
Uno de los mejores ensayos que se han escrito sobre su vida es; Cuadros históricos de la admirable vida y virtudes de La Sierva de Dios: Sor María de Jesús de León Delgado, una monografía escrita por José Rodríguez Moure en 1911.43 El investigador Domingo García Barbuzano, escribió también una completa y devota biografía de la monja, en la que da cuenta de singulares fenómenos y acontecimientos de naturaleza "extraña" entorno a ella.
Como uno de los personajes más famosos de la Historia de Canarias, Sor María de Jesús, es también considerada por los especialistas actuales como una de las mujeres más influyentes de la época del Barroco español en Canarias. Es un símbolo de El Sauzal y una de las personalidades más relevantes de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, pues su vida estuvo íntimamente ligada a la "Ciudad de los Adelantados".44

Madres Dominicas de Alcalá la Real (Jaén) monjas de la misma orden de la que perteneció la Sierva de Dios María de Jesús.


Las profecías de Sor María de Jesús 

En el Convento de Santa Catalina de La Laguna fue hallado un manuscrito anónimo inédito con cuatro mensajes supuestamente proféticos entorno a la Siervita de Dios.45 Estas cuatro profecías son:
« [...] Sus virtudes y sus obras saldrán del sepulcro y vendrán a alabarla en medio del santuario a pesar de que se haiga ocultado durante toda su vida. [...]»
« [...] Ella debe brillar después de su muerte. [...]»
« [...] Es necesario exponer a la luz lo que ha sido sepultado en las tinieblas. [...]»
« [...] Ella debe resucitar después de su muerte a los ojos del mundo, acompañada de sus virtudes y de sus obras para que viéndolos los hombres glorifiquen al Padre Celeste [...]»

Dones de La Siervita 

Según su historia y según los creyentes en Sor María de Jesús, sus dones fueron:
  • Levitación: capacidad de hallarse en suspensión estable en el aire, esto fue descrito por varias monjas de su convento.46
  • Éxtasis: es la experiencia de lo divino, sentir la presencia de Dios. La Siervita experimentó este milagro en varias ocasiones, incluso en el momento de su muerte.47
  • Bilocación: capacidad de estar en dos lugares a la vez, Sor María de Jesús salvó la vida al pirata Amaro Pargo en Cuba sin que su cuerpo hubiese abandonado físicamente el convento.48
  • Hipertermia: es decir, elevación destacable de la temperatura corporal, además de emanación de luminosidad.49
  • Clarividencia: la monja llegó a profetizar su propio rapto, un gran diluvio y una erupción del Teide, entre otras cosas.50
  • Estigmas: cuando murió presentaba en su costado la herida de la lanzada de Cristo.51
  • Telequinesis: desplazamiento de objetos mediante una acción a distancia sin que intervenga ningún medio físico conocido.52
Himno de La Siervita 

En el año 2005 se editó un CD homenaje a la figura de Sor María de Jesús de León Delgado realizado por la Coral Universitaria de la Universidad de La Laguna, como colaboración a su proceso de beatificación. Entre las canciones para coro mixto y piano, se encuentra el llamado "Himno de La Siervita". La letra del himno en cuestión es la siguiente:53
"Bella niña de El Sauzal, / y de La Laguna, el alma. / Enamorada de Dios, / pasión pura, sosegada. / La Siervita de Jesús, / María profunda calma. / Del sereno manantial, / el suave rumor del agua. / Del altísimo vergel, / la mística rosa blanca. / Ojos que son ya la paz, / iluminada mirada. / Clara ventana feliz, / ya nunca jamás cerrada, / donde se asoma el cantar, / anunciando la alborada."
Bibliografía
  • García Barbuzano, Domingo (1990). Sor María de Jesús: la monja incorrupta del convento de Santa Catalina de La Laguna. Editado por el Convento de Santa Catalina de Siena de La Laguna. 84-4046-866-0.
  • Rodríguez Moure, José (2005). Cuadros históricos de la admirable vida y virtudes de La Sierva de Dios: Sor María de Jesús de León Delgado. Editorial Artemisa. 84-9637-415-7.
Referencias


Para más información: 

MM. DOMINICAS
MONASTERIO DE SANTA CATALINA DE SIENA.   
C/. Deán Palahí, 1. 
38201. LA LAGUNA 
TELÉFONO/FAX: 922-258530
majeca43@yahoo.es  



Beata Josefa Mª de santa Inés de Benigánim


Josefa Teresa Albiñana y Gomar, nació en Benigánim (Valencia) el 9 de febrero de 1625. Perteneció a una familia de labranza escasa y a un hogar de piedad cuajada de la que se podría contar mucho de penurias y desgracias: la muerte temprana del gemelo de Josefa y, enseguida, la del padre. Tuvo que dejar su casa y buscarse la vida como criada de un tío suyo acomodado e intratable que por una nadería llegó a soltarle un escopetazo.

                                                                 Benigánim (Valencia)

Tan piadosa como simple, lo que en Josefa llama la atención de inmediato es su cortedad: se hacía entender en su rudimentario valenciano natal, que otra lengua no sabía ni supo nunca. Y, para que su simpleza a nadie le pasase inadvertida, el confesor le tenía ordenado ir por el pueblo mordisqueando siempre un mendrugo. Josefa, deseaba ardientemente ser monja, y el confesor –de acuerdo con las ideas del tiempo– la ejercita en la humildad y el abandono del mundo: la hace aparecer como la "tonta del pueblo". Sin embargo, Josefa es algo totalmente distinto. Además de sus cortos alcances, padece epilepsia, mostrando las carencias afectivas normales en infancias como la suya y, para colmo, todo se le complica con los trastornos propios de la pubertad. Sin embargo, alimenta un fuego interior intensísimo. Más aún, es justamente ahora, a sus 12 ó 14 años, cuando tiene la experiencia fundamental de su vida.

                  Fachada del convento de las agustinas descalzas de Benigánim (Valencia) donde vivió la Beata.

Estaba un día ocupada en lavar pañales, cuando se dice que tuvo una visión: se le apareció Jesús vestido con túnica morada y envuelto en un halo deslumbrador. Le preguntó a Josefa si quería ser su esposa, a lo que ella accedió con entusiasmo. Ésta fue como su experiencia mística fuente; su vida será después un mosaico de visiones y revelaciones, pero la raíz y punto de referencia será siempre este momento. Cuando las monjas querían disparar en ella el resorte del éxtasis, sólo tenían que preguntarle por el Nazareno de la O –que así lo nombró la Beata, echando mano de la única letra que conocía, la redonda–. Esta experiencia significó para ella la entrega total. Josefa será siempre en lo mental una niña, y desde ahora, cuenta la historia, que Cristo se le manifiesta como a tal, sin filtros de ciencia o doctrinas y atenuando al máximo el velo de la fe. A partir de este momento, todo el afán de Josefa es meterse monja y vivir sólo para su Esposo. El convento que más a mano tenía era el de las agustinas descalzas, en el mismo Benigánim. Lo había fundado poco antes de morir, en 1611, el célebre patriarca de Valencia, Juan de Ribera. Pero de momento encuentra dificultades para ser admitida.


              Dos imágenes de san Juan de Ribera, arzobispo de Valencia y fundador de las agustinas descalzas.

Ella cree que las monjas no la aceptan por ser pobre y no poder pagar la dote; pero las reservas de las agustinas descalzas proceden más bien de que la aspirante les parece demasiado corta de ingenio. A fuerza de esperar e insistir, Josefa conseguirá al fin ser admitida. La aceptan para hermana lega, esto es, para dedicarse de lleno al trabajo manual en las labores del convento, mientras que la mayor parte de las monjas, que saben leer, pasan largas horas en el coro cantando el oficio divino.
 


Josefa Teresa Albiñana y Gomar ingresa en el convento el 25 de octubre de 1643, a sus 18 años y del que ya no saldrá. Esta será la casa de la Beata durante 53 años; puede decirse que el único hogar de su vida. Aquí vivirá feliz, en permanente luna de miel con su divino Esposo. Una vez transcurridos los ocho meses de prueba, viste por primera vez el hábito descalzo el 26 de junio de 1644, y al fin profesará al año siguiente, el 27 de agosto. Debido probablemente a su inocencia infantil, recibe el nombre religioso de Santa Inés, la mártir niña. Josefa de Santa Inés va a ser su nombre oficial y en 1690, todas las hermanas intercalarán el "María" por devoción; según costumbre, será siempre llamada "hermana Inés". En el convento, Inés será la Nina –"la Niña"–; porque todas las hermanas ven que en lo mental es una chiquilla de tres años y cariñosamente le toman el pelo durante el recreo, después de la comida. Le preguntan por su edad, sabiendo que dirá tener tantos diezes, porque sus cuentas acaban con los dedos de las manos. Nunca llegó a saber qué son los escrúpulos. Un día preguntó el significado de la palabra y una hermana guasona le dijo que eran atún con cebolla, e Inés así lo creyó y «escrúpulos» llamó al atún con cebolla hasta su muerte.






En ella, los éxtasis producidos por la epilepsia no son otra cosa que el deslumbramiento ante las personas de Cristo y los santos vistas directamente. Estamos en tiempos en que se respira una atmósfera social de gran densidad religiosa. Cualquier actividad, lugar y momento de la vida es signo y recipiente de las realidades celestiales. Sobre todo en los conventos, donde con toda intensidad se cultiva el ambiente espiritual.
La historia sigue diciendo que para Jesús era Inés "la Nina", su juguete. Los testigos nos hablan de muchas ocasiones en que Él, casi siempre bajo la forma de niño revoltoso y reidor, le viene al encuentro. Jesús juega con ella –es su Quitapesares, como ella lo llama–. En fin, sus biógrafos enlazan unos con otros casos maravillosos. Como cuando la Beata sacó del pozo la llave de la despensa, que se le había caído, sirviéndose de un anzuelo hecho con un alfiler; o con huevos empollados frió una tortilla exquisita, y de harina estropeada amasó excelente pan; o con la fuerza de la oración reblandeció una roca que impedía las obras de saneamiento de los muros del convento. Son sólo botones de muestra de la inocencia infantil y la fe poderosa de Inés. Para quien, como Inés, estaba enamorada por Cristo, no podía ser difícil la vida en el monasterio. Al contrario, allí le era posible dedicarse por entero a Él. La Beata veía el convento como la casa donde Dios vivía, su templo, el jardín por donde paseaba su Nazareno de la O. Ella había sido admitida allí, y tenía que estar siempre gozosa y agradecida. Estaba justificado que bailara si se lo pedía el cuerpo; como hacía tantas veces, sobre todo en el coro cuando la comunidad daba gracias cantando el Te Deum.


Inés, nunca le sacó partido a la fama que tenía. Al contrario, la santidad era lo que la impulsaba a trabajar. Además, porque era su oficio: ingresó al convento como lega, esto es, no para pasarse horas con las demás en la iglesia, sino para dedicarse a las tareas domésticas. Y por más que, después de 20 años, la "ascendieron" a hermana de coro, ella no quiso dejar sus ocupaciones. Por lo que, siempre animosa y llena de paz, no cesaba de dar «gracias a Dios, que nos dejan barrer en la casa del Señor». Nadie la vio nunca ociosa, sino haciendo siempre las cosas con toda el alma. Su puesto oficial estaba en la cocina, de pinche, con lo que eso significa: era ayudante, recadera y moza de cántaro, todo en una pieza. Además de todo eso, se había reservado como propios los menesteres más humildes y desagradables. Por ejemplo, se encargó siempre de lavar y amortajar a las difuntas, después de haberlas asistido en la agonía, cosa que nunca dejó de hacer; y completaba luego su obra de misericordia limpiando las fosas y trasladando los restos al osario. Cuando se trataba de estos quehaceres, Inés no se preguntaba si le correspondían a ella o no; ponía, simplemente, manos a la obra. Ni los hacía porque fueran o no de su agrado. En su opinión, el gusto no es criterio válido para nada; su filosofía, sencilla, se la había grabado a fuego: «Con gana y sin gana, por amor de Dios». Las cosas valen lo que pesan de amor; todo lo demás es ganga.

 
De ella cuentan mil anécdotas en que palpablemente se sintió su protección. Los testigos hablan de inexplicables curaciones, de profecías, apariciones de la Beata en momentos de dificultad o peligro, perspicacia espiritual, «pellizquitos» –como ella decía–, o mociones interiores a personas ausentes... Sirva como ejemplo entre tantísimos casos, lo ocurrido con los 200 hombres que en julio de 1693 fueron llamados a las armas en Benigánim para, junto con otros pueblos del contorno, luchar por sus derechos contra las tropas reales, que defendían a los señores de la tierra. Antes de salir, pasaron por el convento y se encomendaron a la hermana Inés. Ella pasó aquel día y la noche en oración y, aunque la batalla fuera cruenta y desfavorable para los campesinos, los 200 de Benigánim volvieron ilesos y contando maravillas.

 
Anhelaba entrar del todo en el misterio de la cruz, cosa que sólo obtendrá tras 71 años de edad y 53 en el convento. Ya había estado al borde de la muerte en 1693, y se iba consumiendo a ojos vistas. Apoyada en un bastón, llegó confiada a los últimos días de 1695. Sabía que estaba ya en sazón, por lo que mandó avisos de despedida a sus allegados. Su vida se extinguió –no podía ser menos– el día de santa Inés, 21 de enero, de 1696. Su cuerpo permaneció expuesto a la veneración de los fieles durante más de tres días. Después fue enterrada con toda solemnidad, y empezó el proceso de su glorificación ante los fieles y ante la Iglesia. Benigánim y Valencia siguieron sintiendo la cálida protección de su hermana Inés. Eso quisieron reconocer y agradecer con la causa que se abrió en Valencia el año 1729 y culminó en Roma con la beatificación de Josefa María de Santa Inés, agustina descalza, el día 26 de febrero de 1888.





Parte de las agustinas descalzas de Beniganim:



 Iglesia dedicada a la beata en su pueblo natal de Benigánim.


 Las agustinas descalzas viven la regla de san Agustín y siguen la espiritualidad de santa Teresa de Jesús.

En el año 2001, el Papa beato Juan Pablo II, beatificó a un grupo de mártires españoles de la persecución religiosa del año 1936, entre ellos había una agustina descalza de convento de Benigánim.
La Beata Mª Josefa de la Purificación.

Para más información, estampas, reliquias, boletines, gracias:

MM. Agustinas descalzas
Monasterio de la Purísima Concepción y de la Beata Josefa Mª de sta. Inés
C/ Leonor Ortiz, 4
C.P. 46830 Beniganim (Valencia)
Telf.: 96 292 02 94

http://www.beataines.com/

lunes, 27 de mayo de 2013

Sierva de Dios Antonia de Jesús

                                                                Agustina Recoleta

Antonia López Jiménez fue la primogénita de los quince hijos –diez varones y cinco mujeres– del matrimonio formado por Francisco López de la Puerta, natural de Granada, y Josefa Jiménez de Alfaro, natural de Pastrana (Guadalajara) y familiar de la corte de Madrid, donde conoció a su marido, sobrino del inquisidor.

Pastrana (Guadalajara), ciudad donde nació la sierva de Dios, ciudad conocida también por el palacio de los Príncipes de Éboli, residencia de D. Ruy Gómez de Silva y de su mujer Dña. Ana de Mendoza de la Cerda, la princesa de Éboli. Éstos invitaron ala gran doctora de la Iglesia, Santa Teresa de Jesús, a convertir su palacio en un convento de carmelitas descalzas, el cual por motivos de administración tuvo que ser suspendida la fundación.

Antonia nació en Pastrana el 24 de julio de 1612. A la edad de 6 años toda la familia se trasladó a Granada.
Su vocación brotó con la lectura del Libro de su Vida, de santa Teresa de Jesús. El 24 de junio de 1634 vistió el hábito de agustina mantelada o beata de San Agustín en una casa del Albaycín (Granada), próxima al convento de Nuestra Señora de Loreto y perteneciente a los agustinos descalzos o recoletos.


Convento de Nuestra Señora de Loreto, hoy convento de santo Tomás de Villanueva, de agustinas recoletas, fundado por ella.

Entonces fue cuando adoptó el nombre de Antonia de Jesús. Dos años después, al juntársele su prima Eugenia de Jesús y su hermana Josefa de San Agustín, dio comienzo a la vida religiosa en comunidad en el beaterio fundado por ella, con recursos paternos, junto a la casa de los recoletos ya citada. Desde el primer momento mostró fuertes deseos de extender la recolección femenina, pero tanto los agustinos recoletos como los clérigos de la ciudad lo tomaron como cosa sin camino y temeridad, por su corta edad, falta de recursos y austeridad de vida. En 1668 el beaterio fue convertido en convento con la advocación de Santo Tomás de Villanueva, e integrándose en la recolección agustiniana siete años más tarde.
El arzobispo de Granada Martín Carrillo Alderete, en una visita cursada a la comunidad, quedó admirado del espíritu que reinaba en el convento y de la gran afluencia de jóvenes. Con su aprobación y apoyo, el 22 de mayo 1643 Antonia de Jesús fundó un segundo beaterio, al trasladarse a la calle Angosta de la Botica del Ángel, en el centro de la ciudad, una parte de la comunidad de Santo Tomás de Villanueva. Doce años más tarde, y superadas grandes dificultades y contrariedades, el 21 de enero de 1655, sería convertido también en convento con el nombre de Corpus Christi.



             Convento del Corpus Christi, también de agustinas recoletas,otro monasterio fundado por ella en Granada.

De nuevo, el 25 diciembre de 1666 con la compañía de sus cuatro hermanas carnales, religiosas ya en el convento del Corpus Christi, como lo fue su madre al enviudar, llevó a cabo la tercera fundación, ahora en Chiclana de la Frontera (Cádiz) el convento de Jesús Nazareno, al frente del cual permaneció por espacio de 21 años. En esta época, como había ocurrido con anterioridad, pero ahora en mayor proporción, su influjo traspasó los muros del convento y se convirtió en foco de espiritualidad para toda la bahía gaditana. A favor de su fundación supo comprometer a la burguesía comercial de la zona, y la espléndida obra de convento e iglesia se llevó a cabo en tan solo nueve años.


                           Convento de Jesús Nazareno de Chiclana de la Frontera (Cádiz)

En esta casa inició la composición del libro dedicado a sus fundaciones, que terminaría en 1670. El Libro de las fundaciones ofrece las experiencias fundacionales desde que en ella nació la llamada a la vida religiosa hasta 1670, con algunos datos de su entorno familiar. Sigue el orden cronológico de los acontecimientos tal y como le fue marcado por el destinatario, Alonso de Villerino, que por entonces estaba preparando las crónicas de las fundaciones de agustinas recoletas. El estilo empleado es directo y sencillo, sin artificios ni reflexiones moralizantes tan de moda en el barroco. Emplea con frecuencia el diálogo, la comparación, el símil, la alteración en el orden gramatical, recursos literarios con los que consigue atrapar al lector.
Su espíritu de fundadora conventual seguía vivo todavía a la edad de 75 años.
En efecto, en 1687 inició en Medina Sidonia (Cádiz) la fundación de un convento dedicado a Jesús, María y José. Por este tiempo era tal el prestigio de Antonia de Jesús que su llegada fue un acontecimiento extraordinario para la ciudad sidonense.



Fachada e interior de la iglesia conventual del convento de Jesús, María y José  de Medina Sidonia (Cádiz), fundado por ella y donde reposan sus retos.

En su atención se llegó incluso a indultar a los presos de la cárcel. Durante el trayecto que media entre Chiclana y Medina Sidonia estuvo acompañada de las autoridades civiles y religiosas, bajo la presidencia del obispo. En Chiclana moriría el 16 de junio de 1695 a la edad de 83 años.

 Un grupo de agustinas recoletas rezando ante su cuerpo en el convento de Medina Sidonia
 Un grupo de jóvenes acceden a su traslado de lugar de reposo en el convento

Esta mujer de personalidad fuerte y vital gozó de la simpatía de su tierra y sus gentes. Siempre puso su confianza en el auxilio del Señor, sobre todo a la hora de afrontar las muchas dificultades que iban surgiendo en los momentos fundacionales. En sus escritos destaca este pensamiento: Dios es el Señor de la paz y donde Él está reina la paz. Por influjo de los recoletos del Albaycín, fervientes defensores de la comunión diaria, en oposición a la costumbre de la época, ella gozó de este sacramento cotidiano desde sus primeros años. La devoción a la eucaristía es uno de los rasgos más característicos.
Su fama de santidad está acreditada por la presencia ante su cadáver de toda la ciudad durante varios días en la iglesia del convento. Si bien Antonia de Jesús seguía presente a través de sus fundaciones, su fama de santidad se incrementó al reconocer en 1837 que sus restos mortales permanecían incorruptos. De nuevo lo volvieron a certificar en 1871 y en 1875, encontrándose en el mismo estado. En 1987, con motivo del III centenario de la fundación del convento de Medina Sidonia, con el permiso del obispo de Cádiz, se reconocieron por última vez los restos mortales que todavía se conservaban en buen estado.
Estos insólitos hechos, junto con los estudios aparecidos en 1985 de la mano de Domingo Bohórquez, impulsaron a las agustinas recoletas fundadas por Antonia la apertura de la Causa de beatificación. El 22 de octubre de 2000 daba comienzo el proceso diocesano, una vez oídos los obispos de la región y obtenido el “nihil obstat” de la Santa Sede. El convento de Jesús Nazareno de Chiclana nombró postulador al agustino recoleto Romualdo Rodrigo. El proceso fue clausurado el 29 de mayo de 2005, y dos años después, el 20 de abril de 2007, la Congregación de los Santos declaró la validez del mismo. Este mismo día quedó nombrado el relator: monseñor José Luis Gutiérrez. En la actualidad se está preparando la positio o dossier sobre la vida y virtudes de Antonia de Jesús para su posterior estudio por la Congregación de los Santos.

                                                    El precintado de su sepulcro.
                                   Comunidad de hermanas agustinas recoletas de Medina Sidonia (Cádiz)


En su monasterio vivió santamente otra candidata a los altares, una judía conversa, Sierva de Dios Mª Dolores del Amor de Dios. (+ 8 de enero de 1887).

 Sierva de Dios Mª Dolores del Amor de Dios junto al monasterio de Medina Sidonia.

Obras:

- Fundaciones femeninas andaluzas en el siglo XVII. Los escritos de la recoleta Madre Antonia de Jesús. Edición y estudio preliminar de Domingo Bohórquez Jiménez. Convento RR. MM. Agustinas Recoletas de Santo Tomás de Villanueva. Cádiz 1995, XCII – 147 pp. [Las fundaciones ocupan la segunda paginación].
Literatura bibliográfica.

- BOHÓRQUEZ JIMÉNEZ, Domingo, La madre Antonia de Jesús. Agustinas Recoletas de Granada. Chiclana y Medina Sidonia. Chiclana (Cádiz) 1987, 224 pp.

LABOR LITERARIA DE LAS AGUSTINAS EN EL SIGLO XVI

- BOHÓRQUEZ JIMÉNEZ, Domingo, “Introducción”, en Fundaciones femeninas andaluzas en el siglo XVII. Los escritos de la recoleta Madre Antonia de Jesús. Edición y estudio preliminar de Domingo Bohórquez Jiménez. Convento RR. MM. Agustinas Recoletas de Santo Tomás de Villanueva.
Cádiz 1995, pp. IX-XCII

- BOHÓRQUEZ JIMÉNEZ, Domingo, “La granadita madre Antonia de Jesús: Sus escritos en el contexto de la recolección agustiniana”, en ARANDA DONCEL,Juan

– MARTÍNEZ CUESTA, Ángel, (coords.), Los agustinos recoletos en Andalucía y su proyección en América. Actas del I Congreso Histórico. Ed. Agustinos Recoletos – Provincia de Santo Tomás de Villanueva. Granada 2001, pp. 29-43.

- DUQUE, Manuel, “Historia de la M. Antonia de Jesús y de la fundación del convento de Jesús Nazareno de Chiclana, escrita por ella misma. Casa de Jesús Nazareno, 1 de febrero de 1660”, en Papeles varios, Biblioteca Nacional de Madrid, ms. fols. 90-117v.

- http://www.madreantoniadejesus.es
- SERRANO, I, p. 550, n. 1236
- VILLERINO, II, pp. 63-118.



ESPIRITUALIDAD

ABSOLUTA E ILIMITADA CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA DE DIOS.

“Me alentaba en la esperanza de la Providencia de Dios de tal suerte que les decía a las compañeras hermanas, no tienen que temer que les falte nada de lo temporal, que Dios lo está cuidando”.

POBREZA EVANGÉLICA Y SENCILLEZ EN LA FORMA DE VIDA.

“Nuestra comida era lo más ordinario pan y agua, y el día de mucho regalo, hierbas cocidas y aunque mi padre nos enviaba otras cosas como pescado y huevos gastábamos poco en casa, porque se daba a los pobres.”

INTENSA VIDA DE ORACIÓN Y RECOGIMIENTO.

“Teníamos todos los días muchas horas de oración y a las doce rezábamos los maitines y teníamos después un hora de oración y los días de fiesta había de ser todo el día y la noche. “
"Es gran medio la oración para conseguir grandes cosas cuando se hace con fe y esperanza."

PRESENCIA CONTINUA DE JESÚS SACRAMENTADO.

“Dábanles licencia para que recibiesen a nuestro Señor todos los días, que por este medio conseguían la fuerza y fortaleza…y fue este Señor Sacramentado, toda nuestra fuerza, nuestra conversación, nuestra guía, nuestra defensa y nuestro bien.”

DEVOCIÓN A LA VIRGEN Y A LOS SANTOS.

“Fue menester la intercesión de muchos santos, y sobre todo de la Reina de todos los santos que Ella fue la principal intercesora a quien de noche y de día clamábamos en especial rezándole su rosario con mucha devoción a coro todas se lo rezábamos todos los días.”


DEVOCIÓN A SAN JOSÉ.

“En todos mis trabajos y agonías que han sido grandes, han sido mi amparo, y querer contar los favores que me ha hecho no fuera posible y así los dejo todos que bien sabido es que es el más válido delante de la majestad de Dios y así alcanza de él todo lo que quiere…
Y por si en algún tiempo quiere Dios que esto lo lean las religiosas de esta carísima fundación digo que después de Dios y su Señora Madre se la deben a mi padre S. José, y así las pido le veneren y celebren su fiesta y no lo quiten del altar mayor como patrón, pues él ha sido y lo merece muy bien y también lo sabrá pagar.”

DEVOCIÓN A LOS SANTOS ÁNGELES.

“Desde los principios que nuestro Señor me puso en procurar su obra, me dio mucha devoción a los San tos Ángeles y todos los días hacíamos particular oración en la comunidad y experimenté muchas cosas maravillosas que los Santos Ángeles me hicieron.”

AMOR A LOS NECESITADOS.

“Porque además de a mis religiosas, sustentaba a muchos pobres vergonzantes que en el Albaicín donde vivíamos había muchos y Dios nos daba, con que los que venían iban socorridos”.

APOSTOLADO AGUSTINO RECOLETO.

“Desde el día que tomé el hábito, me infundió nuestro Señor tan grandes ansias y deseos del aumento de nuestra sagrada religión, que se lo pedía muy de veras a su Divina Majestad que me parecía a mí que no tenía otra cosa de mayor conveniencia ni más pudiera desear.”

LABOR MISIONAL ENTRE LOS SEGLARES.

“Algunos se aprovechaban de los consejos que yo les daba de que frecuentaran los sacramentos y rezasen el rosario de nuestra Señora, que en algunos casos les enseñaba cómo lo habían de rezar en familia.”


Para más información, reliquias, boletines, gracias, estampas:

MM Agustinas Recoletas
Convento de santo Tomás de Villanueva
Callejón de las Tomasas, 23 Albaicín
C.P. 18010 Granada
Telf.: 958 279575

MM Agustinas Recoletas
Convento del Corpus Christi
C/ Gracia, 9
C.P. 18002 Granada
Telf.: 958 267 502 corpus@valnet.es 

MM Agustinas Recoletas
Convento de Jesús Nazareno 
C/ Larga, 23
C.P. 11130 Chiclana de la Frontera (Cádiz)
Telf.: 956 400 409 agustinasrecoletas@mediasurdigital.es

MM Agustinas Recoletas
Convento de Jesús, María y José
C/ Convento de Arriba 
C.P. 11170 Medina Sidonia (Cádiz)
Telf.: 956 410 154 agusrecoletasm@hotmail.com

http://www.madreantoniadejesus.es/