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lunes, 1 de junio de 2015

Sierva de Dios Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes Gómez




Nació en Madrid en 1913. Fue la séptima de ocho hermanos. Sus padres eran cristianos muy fervientes. Pero el ambiente exterior a la familia no era religioso precisamente; recordemos los años anteriores a la guerra civil en la capital de España. Sufrió con ello mucho su alma delicada. Y en medio de aquel ambiente el Señor tocó su corazón con la llamada a la vida religiosa. Pero por más vueltas que le daba al lugar donde entregar a Jesús su vida, no lo encontraba.

 Sierva de Dios Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes Gómez en su juventud

El 20 de julio de 1936, justo en los días en que comenzaba en España aquella guerra sangrienta entre hermanos, Dios tocó su corazón con una luz interior de gran intensidad: "Ofreceré mi vida por la santidad de los sacerdotes". Así comenzó todo.

Entonces conoció al sacerdote José María García Lahiguera. Por caminos distintos, los dos habían llegado a la misma conclusión. Y junto a este hombre de Iglesia fundó la Congregación de Oblatas de Cristo Sacerdote.

 El 25 de abril después de unos ejercicios espirituales practicados con la orientación de Don José Mª García Lahiguera, se comprometen ambos a fundar una congregación de vida íntegramente contemplativa que prolongue en la Iglesia la "Oración Sacerdotal" de Cristo.
Es una congregación de monjas de clausura. Hoy tiene conventos en siete ciudades de España. Uno de estos cenobios se encuentra junto al castillo de Javier. Madre Mª del Carmen fundó monasterios en Madrid, Salamanca, Zaragoza, Huelva, Moncada (Valencia), Javier (Navarra) y Oropesa (Toledo). Con celo incesante infundió en la congregación el perfil propio de la oblata: oración continua y oblación del ser. La Eucaristía, centro de todo el vivir. El gran don de ser "familia en Dios", unidas por la caridad de Cristo, y una tierna y filial devoción a la Virgen María a la que llaman siempre "Madre".

   Primera comunidad de Oblatas de Cristo Sacerdote de Madrid.

El venerable José Mª García Lahiguera y la sierva de Dios Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes Gómez en el monasterio de Javier (Navarra).

Son innumerables las anécdotas de esta época marcada por el heroísmo, y muchas de ellas llevan los rasgos idílicos de una experiencia de singular cercanía del Señor. Así aquellas horas en que los bombardeos obligaban a todos los vecinos a refugiarse en el sótano del edificio, donde, a pesar de la situación, ellas continuaban sus turnos de adoración a Jesús Sacramentado, llevado discretamente en un portaviático por la hermana mayor, María.
 Casa Madre, de Madrid en 1946.

El venerable José Mª García Lahiguera y la sierva de Dios Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes Gómez en el monasterio de Madrid.

Así también tantos episodios en que se veían casi milagrosamente salvadas de los peligros a que las exponían sus prácticas de piedad o sus actividades asistenciales – como le hemos oído relatar sus hijas, cuando, después de un registro y unos interrogatorios hechos en una de las casas a la que acudieron con lo necesario para la celebración de la Eucaristía ella y su hermana menor, las mandan salir, teniendo en la puerta uno de los coches celulares, en el que introducen a otras personas que estaban en la misma casa; y ellas dos, siguen calle adelante, sin volver la vista atrás, entre los milicianos, sin que nadie les corte el paso –. Parece como que el Señor las protegía de modo especial, haciéndolas invisibles a los ojos humanos, por ser otros sus designios sobre ellas. 
Cuando el venerable José Mª era obispo auxiliar de Madrid, previamente fue delegado episcopal de las religiosas, así fue el que ayudó por mandato episcopal del obispo de Madrid a santa Mª Maravillas de Jesús en el comienzo de volver a las fuentes en el Carmelo descalzo, además de comenzar la obra d eDios en las Oblatas de Cristo Sacerdote.

Estas andanzas dieron ocasión providencial a María del Carmen para conocer a multitud de religiosas de diversas órdenes y congregaciones; circunstancia que le resultaría de gran utilidad en su proceso de discernimiento vocacional y, más adelante, en su actividad como fundadora. 

 
Precisamente, Dios, en su Providencia, quiso unir en estas mismas fechas, dos almas que Él había llamado para llevar adelante una misma Obra en la Iglesia: el venerable José María García Lahiguera y la sierva de Dios M. María del Carmen Hidalgo de Caviedes y Gómez. 

 
Nos dice ella misma en sus "Apuntes íntimos":
"La obra la tiene que hacer Cristo en nuestras almas; he de permanecer en un continuo mirarle; es como si, hipnotizada por Él, me arrastrara a seguirle, sin darme cuenta que el camino es escabroso y lleno de espinas".

Las Oblatas en oración ante Jesús Eucaristía en el sagrario.
 En la Liturgia de las Horas

Ellas imploran día y noche al Altísimo para que los sacerdotes sean santos. Una especie de retaguardia a lo divino, para ayudar con el empuje de la oración a los hermanos sacerdotes a ser santos para que su acción sea del todo eficiente al Reino. 
 Consagración del monasterio de las Oblatas de Cristo Sacerdote.

Se trata de una de las vocaciones más necesarias para la Iglesia, porque con un ejército clerical del todo entregado al amor a Dios y al prójimo, desaparecerá la indiferencia religiosa, retornará de nuevo el fervor en el mundo cristiano.



La Madre María del Carmen Hidalgo vivió siempre rodeada del cariño de sus hijas. En el momento de su muerte eran ciento quince las religiosas de esta congregación que había profesado. 

Virgen de la Vega en el Monasterio de Salamanca, España.

Marcó la vida de esta santa mujer un profundo amor a la Eucaristía y a la Virgen María. Vivió con el amor esponsal más grande a Jesús. Hoy esta religiosa es ya patrimonio no solo de su congregación sino de toda la Iglesia.

El venerable José Mª García Lahiguera con sus hijas espirituales, las Oblatas de Cristo Sacerdote junto a la Madre fundadora. 

Capilla de la Casa Madre del Monasterio de Madrid.
 Fachada del Monasterio de Madrid
Capilla del Monasterio de Salamanca.


Comunidad de las Oblatas de Cristo Sacerdote de Valencia
 
Renunció al cargo de Superiora General de la Congregación, en el V Capítulo General de 1993, después de haber sido reelegida por unanimidad, porque consideraba Voluntad de Dios, dar paso a una nueva Superiora General. Nos dice: 

"Vivir en voluntad de Dios es hundirse en un abismo sin fondo de paz, de gozo y de alegría. Así he procurado vivir toda mi vida" .

 El venerable José Mª García Lahiguera con sus hijas espirituales, las Oblatas de Cristo Sacerdote en Huelva.

Y, podíamos preguntarle nosotras como lo hicieron después de conseguir la "aprobación de la fiesta de Cristo Sacerdote unos Sres. Obispos: Madre, y ahora, ¿qué meta le queda? Y, como entonces, también, su respuesta rápida sería: La santidad. 

 La M. Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes Gómez en sus últimos años

Sí, la santidad que quiere y pide para sus hijas a tiempo y a destiempo:
"¡Que sean santas hasta el fin! Hijas amadísimas, ¡ánimo! Lo serán porque lo ha pedido su Madre y he ofrecido la vida por ello!" .

Despojada de todo e imantada hacia Dios consumó su oblación, llena de la paz y la alegría de los santos, el día 1 de febrero de 2001. El pasado 14 de septiembre del 2013 se abrió canónicamente el proceso diocesano de canonización con toda la determinada investigación de fama de santidad de parte de los testigos, milagros,...; tras la aprobación de la santa sede del Nihil Obstat de la CSS de su posterior investigación diocesana.

Apertura del proceso diocesano de canonización de la sierva de Dios Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes Gómez el 13 de septiembre de 2013 en el monasterio de Madrid, donde Dios la llamó para sí el 1 d efebrero de 2001. Fue presidida por el entonces Arzobispo de Madrid, hoy emérito, Mons. Antonio Mª Rouco Varela junto a la madre general de la orden, M. Pilar.


Para mayor información, reliquias, estampas, biografías,...:
Oblatas de Cristo Sacerdote
Monasterio de Ntra. Sra de la Almudena
C/ General Aranaz, 20-22
C.P. 28027 Madrid
www.oblatasdecristosacerdote.com 

miércoles, 13 de mayo de 2015

Sierva de Dios María de la Concepción de San Jaime y Santa Teresa

 M. María de la Concepción de San Jaime y Santa Teresa (de Oleza Gual de Torrella), nace el 25 de abril de 1905 en Palma de Mallorca (Baleares-España).

  María bebé en brazos de su madre.
María en brazos de su tía y detrás con bigote su padre.
 Con 2 años
 Vestida de fallera valenciana
 Montando a caballo en un concurso
 Vestida de señoa de los años del S. XIX y XX

 Vestida de Menina
 Jugando al tenis
 Vestida de María de Estuardo, reina de Inglaterra
La primera de la Izquierda

Vive con mucho regalo, apasionada por la lectura, el cine y el deporte. todo acto social la seduce. A los 22 años se enamora radicalmente de Jesús. Por Él lo deja todo y entra en el Carmelo al año siguiente.




Desde el primer momento se empeña en la santidad mediante la guarda de la Regla y Constituciones, con un esfuerzo constante y creciente - 70 años- "sin mitigación hasta la muerte" siempre fiel a la palabra dada.

Santa Mª Maravillas de Jesús, carmelita descalza que volvió a las fuentes teresianas, y a la que conoció la sierva de Dios Mª Concepción.

Se consagra de por vida al Corazón de Jesús y establece en Él su morada. Allí encuentra la paz inalterable y la alegría verdadera cambiando su voluntad y su comodidad por la colaboración en la obra redentora de su Amado. 
                                                             En sus 90 cumpleaños
Corazón de Cristo, del Nervión, Sevilla.
Espejo de humildad y olvido de sí misma, se esconde en la noche de la vida común, hasta hacer connatural y dulce su entrega generosa.
 De rodillas en ele desayuno, foto de sorpresa.

Al final de su vida afirma: "En el Carmelo he sido inmensamente feliz". Entrega su alma Dios a los 93 años de edad, el día 7 de Febrero de 1999.



Algunas señales y favores acompañaron su muerte. su olor de santidad se fue esparciendo por doquier. Transcurridos ocho años de su muerte comienza su camino a los altares.

Con su cara de alegría.

Para más información, reliquias, gracias, estampas, oración,...:
Carmelitas descalzas
Monasterio de Santa Teresa de Jesús
C/ Teresas, 8
C.P. 07003 Palma de Mallorca, España

domingo, 26 de abril de 2015

Sierva de Dios María Ana Alberdi

Madre María Ana Alberdi (Mª de la Concepción Cruz Alberdi Echezarreta) nació el 3 de mayo de 1912, juntamente con su hermano gemelo José Cruz, en un caserío de la villa de Azkoitia, en Guipuzcoa, diócesis de san Sebastián.

En el Bautismo recibió el nombre de María de la Concepción Cruz. Fue bautizada el mismo día de su nacimiento en la parroquia se Santa María la Real. 

 Vista de Azkoitia desde San Martin

              Parroquia se Santa María la Real de Azkoitia


Su padre José Fco. Alberdi Zubizarreta y la madre Mª Felipa Echezarreta Ezeiza, ambos dedicados a la vida agrícola.
En 1919 los niños quedaron huérfanos. Los gemelos tenían 7 años. Mª Concepción quedó bajo los cuidados de su tía materna Manuela Echezarreta Ezeiza y su marido Ignacio Zubizarreta Goenaga, en la misma villa de Azkoitia. 
A los 14 años, no cumplidos aún, tuvo que ir a la fábrica a trabajar para aportar un poco de dinero a casa
La joven trabajadora era elegante, con esa prestancia propia de la familia Echezarreta; era inteligente y sensata, virtuosa y servicial. Así la han descrito alguna de sus compañeras.

El tiempo iba pasando y, a finales de los años veinte, Mª Concepción tuvo que dar una orientación definitiva a su vida, con la ayuda del sacerdote D. José Antonio Zabaleta Larramendi, despuntó, como una flor, la vocación monástica Mª Concepción. 

 La beata Margarita María López de Maturana y las primeras Mercedarias misioneras de Bérriz
 Religiosas de Jesús María y su fundadora santa María de san Ignacio Thevenet

Después de alguna experiencia formativa con las Mercedarias Misioneras de Bérriz, luego con las religiosas de Jesús María, deseando servir al Señor en una vida de especial consagración, fue encaminada por D. José Antonio a las Concepcionistas Franciscanas del monasterio “La Latina” de Madrid. Profesó los primeros votos religiosos el 6 de abril de 1933. Tres años después, el 4 de mayo 1936, emitió la Profesión Solemne. 





Fachada e interior de la iglesia conventual del Convento de la Purísima Concepción Francisca
La guerra civil (1936-1939) obligó a la comunidad a abandonar el monasterio; por fortuna, la mayoría de las religiosas encontró refugio en el Asilo de san José, de las hermanitas de los pobres. Una vez terminada la guerra, las concepcionistas regresaron a su monasterio y comenzaron las tareas de reconstrucción material y espiritual de la comunidad. Sor Mª Ana fue creciendo como un árbol sano.

 Asilo de san José, residencia de las hermanitas de los pobres.
 Santa Juana Jugan, fundadora de las hermanitas de los pobres.
Hermanitas de los pobres

Restablecida la vida común, al terminar la guerra civil de 1936-1939, Sor María Ana fue nombrada Maestra de Novicias el 15 de junio de 1947. Desempeñó este cargo durante seis años. El 12 de noviembre de 1953 fue elegida Abadesa por primera vez. Amada y estimada por sus hermanas, fue siempre reelegida en los sucesivos Capítulos durante 34 años (de 1953 a 1990), siendo siempre confirmada por indulto especial de la Santa Sede, con la sola interrupción de tres años (1984-1987), durante los cuales fue Vicaria. 



Constituida en 1957 la Federación Concepcionista Franciscana de Castilla, el 3 de junio de 1963 la Madre Ana fue elegida Presidenta Federal. Sobre todo en los años del post-Concilio, la Sierva de Dios tuvo el gran mérito de saber infundir su rica experiencia espiritual en la revisión de las Constituciones de la Orden Concepcionista Franciscana. 

Su última enfermedad se manifestó de junio al 27 de noviembre de 1998, fecha en la que falleció.

Oración para la devoción privada:
Beatísima Trinidad, 
Padre, Hijo y Espíritu Santo, 
que, en la Madre María Ana Alberdi,
te has dignado bendecir
a la Orden de la Inmaculada Concepción,
fundada por santa Beatriz de Silva,
concédenos por verla pronto en los altares y, 
por su intercesión, danos la gracia de ..... (especificar la gracia)
para gloria de tu nombre y bien de la Iglesia.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Para más información, reliquias, estampas, biografías, donativos, gracias, favores,...:
MM Concepcionistas Franciscanas
Convento de la Purísima Concepción Francisca
C/ Toledo 52
C.P.  28005 Madrid
Telf.: 91 3655682